Copenhague es una de las ciudades Europeas donde
más se utiliza la bicicleta como medio
de transporte urbano. La actitud y la mentalidad
de los Daneses es realmente envidiable. No importa
si hace sol y 25 grados o frío con nieve
en las calles, la bicicleta se utiliza a diario
por 50% de los ciudadanos de esta ciudad.
Existe una amplia red de carriles bici urbanos
que conectan los diferentes puntos de la ciudad.
En el puro centro urbano los ciclistas se desplazan
para trabajar, salir a tomar café e ir
de compras. Además, la famosa calle peatonal
"Stroget" y muchas calles pequeñas en su
alrededor que también se han convertido
en calles peatonales hacen que esta ciudad tenga
un centro urbano vibrante y llena de gente que
andando o montando en bicicleta se desplaza de
un lado para otro.
Más de
un millón de personas conviven en esta ciudad
nórdica que hoy en día esta unida
a Suecia mediante un puente de 16 km de longitud.
Se puede ir de compras en el centro de Copenhague
sin ver un coche durante horas. En cada esquina
hay un espacio dedicado específicamente a
aparcar bicicletas que en cada momento del día
esta completo. Lo curioso es que el desplazamiento
que se realiza por medio de la bicicleta no es limitado
a personas jóvenes. El espectador que venga
de fuera notará que tanto jóvenes
como mayores (incluso muy mayores), y tanto mujeres
como hombres son usuarios de la bicicleta. Por las
mañanas hasta se puede ver madres con niños
pequeños en la silla de niños de camino
a la guarderia. Todavía tenemos mucho que
aprender de los Daneses